Si tengo elevada la presión del ojo, ¿significa que tengo glaucoma?

No necesariamente. La presión elevada dentro del ojo significa que tiene el riesgo de desarrollar glaucoma pero no significa que tenga la enfermedad. Una persona solamente tiene glaucoma si tiene daño en el nervio óptico. Si usted tiene elevada la presión del ojo, pero no tiene daño en el nervio óptico, usted no tiene glaucoma. Sin embargo, usted corre el riesgo de desarrollarla. Asegúrese de seguir los consejos de su oculista.

El que usted desarrolle glaucoma dependerá del nivel de presión que su nervio óptico pueda tolerar sin que se dañe. Este nivel es diferente para cada persona. Por eso es muy importante que se haga un examen completo de los ojos con dilatación de las pupilas. Esto puede ayudar a su oculista a determinar cuál es el nivel de presión normal para usted.

Examen oftalmológico en glaucoma

¿Cómo hace el oftalmólogo para determinar si tengo glaucoma?
El oftalmólogo va a realizar un examen oftalmológico que incluye varios pasos:

  • Examen de la agudeza visual: mediante este examen sabe cómo está su visión central.
  • Biomicroscopía: mediante la lámpara de hendidura, el médico oftalmólogo estudia las diferentes partes del ojo.
  • Tonometría o medición de la presión intraocular: el oftalmólogo coloca unas gotas en el ojo, y seguidamente apoya muy suavemente un instrumento denominado tonómetro en la superficie del ojo. Existen diferentes tipos de tonómetro.
  • Oftalmoscopía: Este examen permite evaluar el estado del nervio óptico y el resto de la retina. Existen distintas formas de realizarlo. En ocasiones es necesario colocar unas gotas para dilatar la pupila y poder observar así mejor el fondo del ojo.
  • Gonioscopía: luego de colocarle unas gotas de anestesia, el oftalmólogo va a apoyar una lente de contacto especial sobre la superficie del ojo que le va a permitir observar el ángulo camerular. De esta forma podrá ver si su ángulo es abierto o cerrado, así como otros detalles clínicos.
  • Examen de campo visual: el paciente, manteniendo la vista fija hacia delante, avisa apretando un botón cuando ve aparecer una luz dentro de su campo de visión. Hoy en día se utilizan equipos computados para este examen. Estos equipos tienen diferentes programas destinados a detectar, entre otras cosas, el glaucoma.

Otros estudios que el oftalmólogo puede solicitar son:

  • Paquimetría: mediante este estudio es posible conocer el espesor central de la córnea. Para realizarlo, se colocan unas gotas de anestesia y se apoya una sonda en el área central de la córnea. Conocer el espesor central de la córnea es importante para determinar con exactitud el valor de la presión intraocular.
  • Métodos computados de examen del nervio óptico y la retina: existen diversos métodos para analizar en forma computada y cuantitativamente el nervio óptico y la retina. En determinados casos, el oftalmólogo puede solicitar alguno de estos estudios.

Tratamiento

¿Se puede tratar el glaucoma?
Sí. El tratamiento inmediato en la primera etapa del glaucoma de ángulo abierto puede demorar el progreso de la enfermedad. Por eso es muy importante que el glaucoma se diagnostique a tiempo.
El tratamiento para el glaucoma incluye medicamentos, cirugía láser (trabeculoplastia), cirugía convencional o una combinación de cualquiera de estos métodos. Aunque estos tratamientos pueden proteger la vista que le queda, no mejoran la vista que ya haya perdido por el glaucoma.

Medicamentos
Comúnmente los medicamentos, sea en forma de gotas para los ojos o de pastillas, se usan primero para tratar el glaucoma. Algunos de estos medicamentos hacen que el ojo produzca menos líquido. Otros medicamentos ayudan a drenar el líquido del ojo bajando así la presión del ojo.

Antes de que comience el tratamiento para el glaucoma, infórmele a su oculista si está tomando otros medicamentos. Algunas veces las gotas de los ojos pueden interferir con la manera en que los otros medicamentos funcionan.

Los medicamentos para el glaucoma se toman o se usan varias veces al día. La mayoría de las personas no tiene problemas con el tratamiento. Sin embargo, algunos medicamentos pueden causar dolores de cabeza u otros efectos secundarios. Por ejemplo, las gotas para los ojos pueden causar ardor, quemazón y enrojecimiento de los ojos.
Hay muchos medicamentos disponibles para tratar el glaucoma. Si usted tiene problemas con uno, avísele a su oculista. Puede haber un tratamiento diferente ya sea cambiando la dosis o usando un nuevo medicamento.

Ya que el glaucoma frecuentemente no tiene síntomas, algunas personas pueden estar tentadas a dejar de tomar sus medicamentos o simplemente se olvidan de hacerlo. Es necesario que continúe usando las gotas o tomando las pastillas mientras que éstas le sigan ayudando a controlar la presión del ojo. El uso regular es muy importante.

Trabeculoplastía con láser

La cirugía láser, o trabeculoplastía con láser, ayuda a que drene el líquido del ojo. Su oculista le puede sugerir este procedimiento en cualquier momento. En muchos casos, usted tendrá que seguir usando medicamentos para el glaucoma aún después de hacerse esta operación.

La trabeculoplastía con láser se realiza en el consultorio de su médico o en una clínica oftalmológica. Antes de la cirugía, le pondrán unas gotas para adormecerle el ojo. Mientras que usted esté sentado de frente de la máquina de láser, su oculista sostendrá un lente especial delante de su ojo. Un rayo de luz de alta intensidad es dirigido al lente y éste se refleja en la malla dentro del ojo. Usted podrá ver destellos de luces verdes o rojas. El láser hace varias quemaduras a distancias iguales, que agrandan las aperturas de filtración en la malla. Esto ayuda a mejorar al drenaje del líquido del ojo.

Como cualquier cirugía, la cirugía láser puede tener efectos secundarios como la inflamación. Su oculista le puede recetar unas gotas para llevar a casa para el dolor o la inflamación dentro del ojo. Usted deberá hacer varias visitas de seguimiento a su oculista para vigilar la presión del ojo.

Si usted tiene glaucoma en los dos ojos, solamente se le tratará un ojo a la vez. La cirugía láser de cada ojo se hace con varios días o semanas de diferencia.

Los estudios demuestran que la cirugía láser es muy eficaz para reducir la presión en algunos pacientes. Sin embargo, los resultados de la cirugía pueden desaparecer con el tiempo. Su oculista le puede sugerir tratamiento adicional.

Cirugía convencional

En la cirugía convencional, se hace una nueva apertura para que el líquido pueda salir del ojo. Su oftalmólogo le puede sugerir este tratamiento en cualquier momento. La cirugía convencional generalmente se hace cuando los medicamentos y la cirugía láser no han podido controlar la presión del ojo.

Antes de la cirugía, le darán medicamentos para ayudarle a relajarse. Su oculista le pondrá unas inyecciones pequeñas alrededor del ojo para adormecerlo. Le quitarán un pedazo pequeño de tejido del ojo para crear un nuevo canal por el cual drene el líquido del ojo.

Durante varias semanas después de la cirugía, usted deberá ponerse unas gotas en los ojos para evitar la infección y la inflamación. Estas gotas son diferentes a las que usaba antes de la cirugía.
Al igual que con la cirugía láser, la cirugía convencional se hace en un solo ojo a la vez. Generalmente las cirugías se hacen con un período de cuatro a seis semanas de diferencia entre una y otra.
La cirugía convencional es eficaz en un 60 al 80 por ciento para reducir la presión del ojo. Sin embargo, si la nueva apertura para el drenaje se obstruye, tal vez sea necesaria una segunda operación. La cirugía convencional es más eficaz si usted no ha tenido ninguna operación previa de los ojos, tal como una operación de cataratas.

En algunos casos, la visión no será tan buena como lo era antes de la operación. La cirugía convencional puede causar efectos secundarios incluyendo cataratas, problemas en la córnea, e inflamación o infección dentro del ojo. La acumulación del líquido en el fondo del ojo puede hacer que algunos pacientes vean sombras. Si usted tiene alguno de estos problemas, avísele a su oftalmólogo para que le recomiende un plan de tratamiento.

¿Cómo colocarse las gotas?
La efectividad de la medicación que su oftalmólogo le prescribió puede verse reducida si usted no coloca correctamente las gotas. Asimismo, una correcta aplicación de las gotas ayuda a reducir los efectos adversos, tanto locales como generales. Las siguientes recomendaciones lo van a ayudar a colocarse las gotas correctamente.

Primer paso: lávese las manos.
Segundo paso: agite el frasco.
Tercer paso: luego de destapar el frasco, tómelo con su mano hábil.
Cuarto paso: con el dedo índice de su otra mano baje el párpado inferior para formar un espacio donde colocar la gota.
Quinto paso: posicione el frasco sobre el ojo (sin tocarlo) a la altura del espacio recién formado y apriete el frasco hasta que caiga una gota.
Sexto paso: una vez colocada la gota cierre suavemente los ojos (si los cierra fuerte va a expulsar la gota), y comprima el ángulo interno del ojo por unos tres minutos.

Esto ayuda a reducir la absorción de las gotas a través de los conductos lacrimonasales, disminuyendo la posibilidad de tener efectos adversos.
Utilice un pañuelo de papel o un algodón para secar inmediatamente el exceso de gota y evitar que contacte la delicada piel de los párpados.

Recuerde:

  • Evite tocar la punta del frasco con la piel o el ojo dado que podría contaminarse el contenido del frasco.
  • Si utiliza más de una medicación, espere al menos diez minutos entre una gota y otra.
  • Si no está seguro si la gota entró o no, coloque otra. Es importante asegurarse que la gota entre en contacto con el ojo. A veces la gota cae sobre la piel y no sobre el ojo, y el paciente podría interpretar erróneamente que la gota entró en el ojo.

¿Qué puedo hacer si por causa del glaucoma ya he perdido parte de mi visión?
Si usted ha perdido parte de su visión por el glaucoma, pregúntele a su oculista sobre los servicios y aparatos para la baja visión que le puedan ayudar a utilizar mejor la visión que le queda. Pídale que lo refiera a un especialista en baja visión.

Muchas organizaciones y agencias en la comunidad le pueden ofrecer información sobre los servicios de asesoramiento para la baja visión, entrenamiento y otros servicios especiales para personas con deterioro visual. Alguna escuela de medicina o de optometría cercana puede proveerle servicios de baja visión.

Vivir con glaucoma

a- ¿Influyen la comida y la bebida en mi glaucoma?
Existen algunos estudios que muestran que si se toma una cantidad importante de líquido en poco tiempo (por ejemplo 1,5 litros en menos de 5 minutos), puede elevarse la presión intraocular. Esto ha sido tomado por algunos investigadores como un test que, hoy en día, es poco utilizado. Igualmente es difícil tomar tanto líquido en tan poco tiempo. Tanto la ingesta normal de líquidos como de comidas no tienen influencia en el glaucoma.

b- ¿Influyen el ejercicio y el yoga en mi glaucoma?
El ejercicio regular y constante ayuda a disminuir la presión intraocular. El ejercicio brusco y fuerte puede elevar la presión intraocular en pacientes con glaucoma pigmentario. En cuanto al yoga, las posiciones invertidas (cabeza para abajo) pueden elevar la presión intraocular.

c- La vida cotidiana
Un paciente con glaucoma controlado puede vivir una vida cotidiana sin problemas. Es frecuente que el glaucoma genere molestias con la luz (fotofobia). Su oftalmólogo verificará el origen de esas molestias y su eventual tratamiento. Trate de ajustar las dosis de los medicamentos a su vida cotidiana. Coméntele al oftalmólogo todas las medicaciones que toma, así como cuéntele a su médico todas las gotas que se coloca en el ojo.

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